“EL MITO DEL ‘YO ASÍ SOY’: PODER, CONDICIONAMIENTO Y DESPERTAR HUMANO”
POR: MSc. JOSÉ ISRAEL VENTURA.
INTRODUCCIÓN
Una de las afirmaciones más comunes en la vida cotidiana
es la frase: “Yo así soy”. Se pronuncia con seguridad, como si definiera una
esencia fija, una naturaleza inmodificable, una verdad definitiva sobre el ser
humano. Sin embargo, esta aparente certeza encierra una profunda ilusión. La
filosofía, desde hace siglos, ha puesto en duda esa convicción, mostrando que
el ser humano no se construye aislado, sino dentro de redes históricas,
sociales, culturales, económicas y políticas que moldean su forma de pensar,
sentir, desear y actuar.
Este ensayo sostiene que el ser humano, en gran medida,
no es lo que cree ser, sino lo que el sistema ha hecho con él, pero también
afirma que no está absolutamente determinado, porque posee la capacidad de
tomar conciencia crítica y transformar su existencia. Entre el sistema que lo
moldea y la libertad que lo llama, el ser humano vive una tensión permanente.
I. EL SER HUMANO COMO CONSTRUCCIÓN SOCIAL
Desde su nacimiento, el individuo ingresa a un mundo ya
estructurado: una lengua preexistente, normas, valores, jerarquías,
expectativas sociales y modelos de éxito. No elige ese mundo: lo recibe. En ese
proceso, el sistema comienza a ejercer su poder no solo a través de la fuerza,
sino sobre todo mediante la formación de la subjetividad.
Michel Foucault explicó que el poder moderno no actúa
únicamente reprimiendo, sino produciendo sujetos. La escuela produce
estudiantes, la cárcel produce delincuentes, el hospital produce enfermos, el
ejército produce soldados, la fábrica produce obreros. Cada institución fabrica
un tipo de ser humano funcional a su lógica.
Así, el individuo aprende a verse a sí mismo como:
· normal o
anormal
· exitoso o
fracasado
· útil o
inútil
· obediente o
problemático
Cuando alguien afirma “yo así soy”, muchas veces está
repitiendo una etiqueta que el sistema le colocó.
II. LA CONCIENCIA DETERMINADA POR LA REALIDAD MATERIAL
La filosofía moderna dio un giro radical cuando Karl Marx
afirmó que la conciencia no flota en el aire, sino que tiene raíces sociales:
“No es la conciencia del hombre la que determina su ser,
sino su ser social el que determina su conciencia”.
El pensamiento humano se forma en condiciones materiales
concretas:
· pobreza o
riqueza
·
estabilidad
o precariedad
·
trabajo
digno o explotación
·
educación o
exclusión
Por eso:
·
El pobre no
piensa como el rico.
· El
explotado no sueña como el privilegiado.
· El excluido
no mira el mundo como quien siempre fue incluido.
El sistema económico no solo produce mercancías, produce
mentalidades, fabrica deseos, aspiraciones, frustraciones y conformismos.
III. LA JAULA INVISIBLE DE LA MODERNIDAD
Max Weber describió la sociedad moderna como una “jaula
de hierro”. Esta jaula no se impone con látigos, sino con:
·
horarios
·
normas
·
trámites
·
evaluaciones
·
Métricas
·
contratos
·
deudas
El ser humano moderno vive atrapado en:
·
el reloj
· la
productividad
· la
eficiencia
·
el
rendimiento
· la
competencia permanente
Trabaja para vivir, pero muchas veces vive solo para
trabajar. La jaula no es visible, pero oprime silenciosamente.
IV. EL HOMBRE COMO SER INTERPRETADO
Martin Heidegger sostuvo que el ser humano no vive en la
realidad pura, sino en el mundo de las interpretaciones. No vemos el mundo tal
cual es, sino tal como nos enseñaron a entenderlo.
La familia, la religión, la política, los medios de
comunicación y la escuela nos dan marcos de interpretación. Por eso:
· Un mismo
hecho puede ser visto como justicia o injusticia.
·
Una misma
pobreza puede verse como problema estructural o como “fracaso personal”.
·
Vivimos
atrapados en sentidos heredados.
V. LA IDENTIDAD COMO ILUSIÓN DE ESTABILIDAD
Decir “yo así soy” encierra una ilusión peligrosa: creer
que la identidad es fija. Esta creencia:
·
evita el
cambio
·
bloquea la
autocrítica
·
Justifica
la mediocridad.
·
Normaliza
la sumisión.
· Aquí
aparece la profundidad del existencialismo.
Jean-Paul Sartre afirmó que el hombre está condenado a
ser libre. No puede escapar de la responsabilidad de decidir qué hacer con su
vida, incluso cuando niega estar decidiendo.
Nadie elige nacer pobre, pero sí puede elegir:
·
reproducir
la sumisión
·
luchar por
su dignidad
VI. EL HABITUS: CUANDO EL SISTEMA SE METE EN EL CUERPO
Pierre Bourdieu desarrolló un concepto clave: el habitus,
que es el conjunto de:
·
gustos
·
gestos
·
aspiraciones
· límites
mentales
·
formas de
hablar
·
que el
individuo adquiere según su posición social. Así:
·
El pobre
aprende a desear poco.
·
El rico
aprende a dar por normal el privilegio.
El sistema no solo domina desde afuera, también se
instala por dentro.
VII. EJEMPLOS CONTEMPORÁNEOS DEL HOMBRE FABRICADO
1. Las redes sociales
Hoy millones de personas construyen su identidad según:
·
likes
·
seguidores
·
aprobación
digital
·
El “yo” se
vuelve mercancía.
2. El trabajador precarizado
Acepta la explotación como normal:
·
contratos
basura
·
jornadas
exhaustivas
·
salarios
indignos
·
Porque el
sistema le enseñó que “es lo que hay”.
3. El consumidor compulsivo
Compra no por necesidad, sino para llenar vacíos
existenciales fabricados por la publicidad.
VIII. LA ESCUELA COMO ESPACIO DE DOMESTICACIÓN O
LIBERACIÓN
Paulo Freire denunció la educación “bancaria”, donde el
alumno solo recibe, memoriza y obedece. Pero también defendió la educación liberadora,
donde el estudiante:
·
piensa
·
cuestiona
·
dialoga
·
Se vuelve
sujeto histórico.
· La
educación puede fabricar obedientes… o ciudadanos críticos.
IX. EL PODER INVISIBLE DEL SISTEMA
Zygmunt Bauman describió nuestra época como una sociedad
“líquida”, donde todo es inestable:
·
el trabajo
· las
relaciones
· la
identidad
·
el futuro
El miedo permanente hace que las personas prefieran la
seguridad de la sumisión antes que el riesgo de la libertad.
X. LA CONCIENCIA CRÍTICA COMO ACTO REVOLUCIONARIO
El momento más peligroso para cualquier sistema es cuando
el individuo deja de obedecer sin pensar y comienza a preguntarse:
· ¿Quién gana
con que yo piense así?
· ¿Quién
pierde si yo despierto?
· ¿A quién
sirve este orden?
Ahí nace la conciencia crítica. Y con ella, el verdadero
comienzo de la libertad.
XI. EL HOMBRE ENTRE DETERMINACIÓN Y RESPONSABILIDAD
El sistema influye:
·
Pero no
anula la libertad.
·
condiciona
·
pero no
determina absolutamente.
·
El ser
humano siempre conserva un espacio mínimo de decisión. Negarlo es negar la
dignidad humana.
CONCLUSIÓN
El ser humano no es, en sentido estricto, lo que cree
ser. Muchas de sus ideas, deseos, valores y miedos han sido moldeados por
estructuras invisibles de poder. La afirmación “yo así soy” suele ocultar una
historia de condicionamientos, carencias, disciplina y domesticación.
Sin embargo, el hombre no está absolutamente condenado.
La conciencia crítica le permite romper con la identidad impuesta y comenzar a
construir su propio camino. La libertad no es un regalo del sistema: es una
conquista del pensamiento.
REFLEXIÓN FINAL
El ser humano no nace libre: aprende a ser obediente.
Pero también puede aprender a pensar, cuestionar y
resistir.
Yo no soy solo lo que el sistema hizo de mí.
También soy lo que decido hacer con eso.
Ese día, cuando el hombre entiende esta verdad, deja de
ser simple producto… y comienza a ser sujeto consciente de su propia historia.
SAN SALVADOR, 9 DE DICIEMBRE DE 2025
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