lunes, 12 de junio de 2023

 

“MAL PAGA EL DIABLO A QUIÉN BIEN LE SIRVE”.

POR: MSc. JOSÉ ISRAEL VENTURA

La realidad política esta plagada  de ejemplos de personas que, por conservar algunas  veces un puesto de trabajo, quedar bien con determinado jefe o líder o por seguir una línea  ideología determinada se convierten en defensores de esos  mezquinos intereses.  

Sin embargo, cuando estas personas ya no sirven a su proyecto  fácilmente  se deshacen de él o de ella. El caso más patético es el de los partidos políticos que mientras un militante  sea un cuadro político potable que arrastra las masas, hasta lo pueden encumbrar a ser presidente de la República.  Pero cuando ese cuadro entra en decadencia política inmediatamente lo invisibilizan de su órbita  política.

 Sin lugar a duda es la aplicación perfecta  de la filosofía pragmática, del  utilitarismo inmoral e inhumano.  Sin embargo, este fenómeno no  sólo está presente en el campo de la política sino también en la vida cotidiana y familiar. Ejemplo de ello es el caso de aquellos padres de familia que durante su vida se sacrificaron por sus hijos hasta verlos formados como profesionales, pero cuando ellos triunfan se olvidan de sus progenitores.

 El campo de la política está plagado de traiciones, de traicioneros, mal agradecidos e inconscientes. La historia  da cuenta con  muchos grandes personajes que sirvieron a un determinado amo, pero luego fueron traicionados. Ejemplo  de ello tenemos: Sadam Husein quien fue un gran socio de los Estados Unidos, Manuel Antonio Noriega, Osama Binladen, pero que al final fueron traicionados.  

 En El Salvador, hay muchos casos, pero me limitaré a mencionar solamente algunos de ellos. Ernesto Muyshondt, Rodolfo Torres, Salvador Ruano y últimamente Julia Evelyn Martinez. Obviamente cada uno en momentos histórico y circunstancias diferentes. ¿Pero que es lo que tienen como denominador común? Que ambos sirvieron a un patrón, a un amo, a un proyecto  y siempre fueron traicionados.

La mayoría de ellos, fueron perros fieles, siguieron los dictados de sus jefes, al final los dejaron solos a su suerte y si no pregúntense ¿Quién de su partido  pregunta hoy  por Ernesto Muyhont? ¿Quién defiende hoy a Ernesto Muyhont? Sin embargo, durante su vida de militante en el partido ARENA  lo arriesgo todo.

En este  corto artículo se va a hacer referencia al caso reciente de  licenciada Julia Evelyn Martinez catedrática de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas quién hace unos días fue despedida, aunque ella manifiesta que puso su renuncia de dicha institución, la  realidad es que la obligaron a renunciar.

La  máxima autoridad de la institución  ha argumentado ante los medios de comunicación    que “las declaraciones de la licenciada Julia Evelyn  vertidas en  medios de comunicación estaba “dañando la imagen y el prestigio de la Universidad” al menos esa es la versión oficial de la institución, aunque por otros medios se sabe que detrás  de esa justificación  hay otra versión diferente que ya es del dominio público.

 Por otra parte, la misma catedrática ha expresado  en entrevista a diversos medios de comunicación  que la gota que rebalsó el vaso fue la “entrevista que concedió al canal 10  de televisión en donde expuso un reportaje que días antes  había publicado el periódico digital el faro” según la catedrática el Rector de UCA, Andreu Oliva, le pidió que  se callara y que si no le gustaba que pusiera su renuncia.

Obviamente el despido de Julia Evelyn Martinez llama poderosamente la atención ya que se supone que en una institución de Educación Superior la libertad de expresión no debe ser  coartada a ningún profesional, pues esa libertad de expresión es el fundamento   que se necesita para impulsar, la ciencia, el conocimiento  y la verdad.  Tal como lo plantea el ya fallecido Dr. Mario Bunge en la Universidad se necesita: Libertad para investigar, cuestionar, discutir, aprender y enseñar”

Por otro lado, las autoridades de la UCA, desde la llegada del presidente Bukele se han  convertido en un acérrimo adversario de las políticas impulsadas por el actual gobierno. Lo cual es bueno, pues solamente a través de la crítica racional y constructiva  la Universidad puede coadyuvar al progreso de una sociedad.

Pero cuando la crítica deviene por intereses  económicos  o ideológicos, la institución pierde credibilidad ante la sociedad. Las autoridades de la UCA deben de evitar la critica visceral y emocional. Además, deben de comprender que la institución  tiene compromiso con la verdad y no con la mentira.

La UCA debe volver a la Universidad que nos dejaron: el padre Ellacuría, Segundo Montes, Martin Baró, el padre Ibizate entre otros.   Una Universidad critica, pero su critica basada en la investigación  y el conocimiento científico.

La Universidad Centro Americana José Simeón Cañas, ha dejado de ser la Universidad pensante, critica, racional y mesurada, convirtiéndose en la Universidad de la politiquería barata partidaria  y nociva  para la sociedad.   

Pero ¿Cuál es el punto central de la cuestión? La cuestión es que no se puede concebir que la máxima autoridad de la institución (Rector  Padre Andreu Oliva) sea tan intolerante que no admita otra manera de ver el mundo que no sea la de él, cuando la universidad es el espacio, para discernir, discernir, discutir, contradecir y encontrar puntos coincidentes.

 No obstante, el padre oliva se presenta como el dictador, en el que no caben ideas ni pensamientos diferentes. Eso si es preocupante ya que el lugar a donde se le enseña a los jóvenes a saber discernir, debatir con altura es en la Universidad, pero si la cabeza la institución llamada a jugar ese papel es la primera que reprime a sus profesionales por pensar diferente entonces estamos mal. 

 ¿Qué solvencia moral puede tener el padre Andreu Oliva  de criticar de dictador al presidente Nayib Bukele cuando el Dictador es él? Hasta la fecha a qui en  El Salvador que yo sepa, no se ha perseguido ni encarcelado  a ningún periodista, ni se ha cerrado a ningún  medio de comunicación, por expresar ideas u opiniones  diferentes, ni ciudadano alguno por expresarse en contra del presidente. Aunque algunos ciudadanos en algunas veces se han sobrepasado los límites de  las normas  de convivencia  que regulan nuestros comportamientos.

Otro elemento que llama la atención es que el padre Andreu Oliva, es un fiel defensor de los derechos humanos de los pandilleros no  de la gente honrada y trabajadora. Pero que dice ahora padre Oliva con el despido de la licenciada  Julia Evelyn Martinez ¿Acaso no le está violando el derecho al trabajo, a la salud  y la justicia?  Sobre todo, cuando usted se rasga las vestiduras hablando de los derechos humanos y la justicia social.

¿Qué dice ahora la OUDH  la UCA  sobre el caso de la catedrática? Señores autoridades de la UCA, dejen de prácticar la doble moral, la hipocresía, dejen de ser mercaderes de la educación y dejen de inmiscuirse en asuntos políticos que son de absoluta responsabilidad de los salvadoreños y salvadoreñas.

Qué triste  y lamentable es ver que una profesional que dejó probablemente la mitad de su vida en esa institución, que ha forjado a muchas generaciones de profesionales hoy tenga que salir por la puerta trasera  y no por la de enfrente. Aquí se cumple el proverbio  o refrán popular “Mal paga el diablo a quien bien le sirve”

 

SAN SALVADOR, 12 DE JUNIO DE 2023.

 

 

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